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Westbrook, la estrella estrellada

El ser humano es muy consecuente con sus amores y con sus odios; principalmente con lo segundo. En un mundo lleno de prejuicios, un acto heroico no redime a una persona de toda una vida de fechorías, pero uno malo puede bastar para formar una opinión definitiva sobre alguien. La opinión pública, ese juez inmisericorde…